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Sarcopenia

Sarcopenia

SARCOPENIA

Sarcopenia Diapositiva 1
Sarcopenia Diapositiva 2
Sarcopenia Diapositiva 3
Sarcopenia Diapositiva 4
Sarcopenia Diapositiva 5

La sarcopenia es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular que se produce sobre todo con el paso de los años, aunque también puede aparecer antes en personas con enfermedades crónicas, inactividad o malnutrición.

Desde los 25 años de edad, comienza una progresiva disminución en el número y tamaño de las fibras musculares, llegando a ser un total del 40% las fibras que se pierden entre los 25 y 80 años.

Estados de la Sarcopenia

Se definen 3 estados:

  • Pre-sarcopenia: El paciente presenta una pérdida de la masa muscular, pero no presenta ni pérdida de fuerza ni pérdida del desempeño físico.
  • Sarcopenia: Presenta pérdida de masa muscular y pérdida de fuerza, pero no pérdida del desempeño físico.
  • Sarcopenia severa: Presenta la pérdida de los 3 factores mencionados anteriormente.

¿Cómo reconocerla?

No siempre es fácil identificarla, pero hay ciertos signos de alarma:

  • Pérdida visible de masa muscular.
  • Dificultad para levantarse de una silla o subir escaleras.
  • Menor velocidad al caminar.
  • Sensación de debilidad o fatiga al realizar tareas cotidianas.

Causas probables

  • Envejecimiento: Alteraciones hormonales (bajada de testosterona, GH, IGF-1).
  • Inactividad física: Pérdida de unidades motoras.
  • Nutricionales: Déficit proteico y energético, déficit de vitamina D.
  • Inflamación crónica de bajo grado.
  • Fármacos catabólicos: Corticoides, ciertos quimioterápicos, déficit de vit B12 por IBP.

Abordaje Nutricional

  • Proteínas: Se recomienda una ingesta de 1-1,2 g/kg/día en adultos mayores o con riesgo de sarcopenia.
  • Calidad de la proteína: Priorizar proteínas de alto valor biológico (legumbres, carne magra y pescado) y ricas en leucina (lácteos, huevo, lentejas). Se puede valorar suplementar con Whey Protein.
  • Distribución: Distribuir en tomas de 25-30 g de proteína en las comidas principales.
  • Pescado azul: Asegurar la ingesta (salmón, atún, caballa) con el objetivo de incrementar la ingesta de Vitamina D y Omega-3.

Buenos hábitos que pueden ayudarnos

  • Exposición solar: Para mejorar la síntesis cutánea de Vitamina D.
  • Evitar tóxicos: Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  • Ejercicio Físico: Promoción de su práctica como estímulo para el mantenimiento de la masa muscular. Se recomiendan 2-3 sesiones semanales de ejercicio de fuerza y 2-3 sesiones semanales de ejercicio aeróbico.
  • Adaptación: Revisar la elaboración de comidas para evitar problemas de masticación y deglución que puedan derivar en malabsorción de los nutrientes.

Enlaces

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